


Finalmente y despues de casi un año de espera llegamos a nuestra nueva ciudad, Brisbane. Fue un viaje durísimo, no solo por las 18 horas de vuelo, con dos escalas incluidas, y el famoso JetLag, sino también por las emociones que habìamos acumulado después de una semana de despedidas non stop. A través de este blok queremos ir compartiendo todo lo que estamos viviendo en esta nueva dimensión,en Brisbane, una hermosa y amable ciudad. A ver si màs de algun@ se anima a visitarnos.
Inaugurando la tradicion de "conoce la comida del país de tu compañero de casa" de los dìas Miercoles, decidimos hacer empanadas para nuestros convivientes en esta cosmopolita casa.
Lilly (que no se llama así en realidad), Ernest y Abigail (que tampoco se llama así, pero ése es tema de otro post), comiendo empanadas por primera vez
Como somos tan producidos, hicimos fritas de queso, queso/mariscosalacrema y queso-champi, de horno fueron las de espinacasalacrema y de queso-tomate-choclo-albahaca
En orden de aparición: Lilly, Ernest, Abigail, Veve y Kevin; arriba y borrosos de felicidad: nosotros.
Kevin, recordando la navidad
Este lugar está siempre con una cantidad de gente adecuada, harta pero que no llega a ser demasiada, y de todas las razas, colores, credos, etc. No hay temor a robos, ni a violencia de ningún tipo, al menos no a nivel de lo que estamos acostumbrados en sudamerica. Como que cada quien anda en la suya, tomando sol, nadando, o compartiendo con la familia y los amigos. 
